Nuevo DEPEDRO-24 AGOSTO 2017 Ver más grande

DEPEDRO-24 AGOSTO 2017

Nuevo

24 AGOSTO

DEPEDRO

Hay posiblidad de comprar un bono con los conciertos de los días 18,23 y 24 de agosto de 2017

Más detalles

285 artículos

12,00 €

Añadir a mi wishlist

Más

De Pedro es el proyecto musical del músico y guitarrista Jairo Zavala. Su primer proyecto en solitario, De Pedro es la culminación a escribir y tocar canciones para otros, incluidos Amparanoia, Los Coronas y de trabajar como guitarrista de gira de Calexico.

Además fue líder y fundador de "La Vaca Azul" y "3000 Hombres", ambas, bandas de renombre en la escena española del Rock y el Blues. Zavala creció en Madrid escuchando canciones anteriores a la Segunda Guerra Mundial y la música que le traía su padre peruano de sus viajes por Latinoamérica y África.

Aunque disfrutaba trabajando con otras bandas siempre estaba escribiendo su propia música. Algunas de las canciones que terminarían en su debut en solitario, titulado Depedro, tienen su origen en el principio de la decada. Una de ellas, "Don´t Leave Me Now", originalmente escrita para Amparanoia, fue escuchada por la banda de Arizona Calexico. Fue añadida a su set list y le preguntaron si quería tocar con ellos cuando giraran por España. Hizo toda la gira con ellos y cuando Jairo comenzó a grabar su nuevo album le invitaron a su estudio en Tucson para grabar. A finales de 2007 Jairo fue a Arizona con la melodía y las guitarras de lo que sería Depedro en la mano, dejando espacio a proposito a otros músicos para llenar y dar forma.

Canciones como "La Memoria" están inspiradas en un viaje a Mexico y en la pobreza e injusticia que vio allí o "Como el Viento" un tipo de canción de amor. En "Don´t Let Me Now", la voz de Jairo (cálida y expresiva) señala a la misma melancolía española que se esuchaba en la versión de Amparanoia.

En definitiva es un disco agradable, vibrante con muchas inspiraciones e influencias en Zavala, pero manteniendo al mismo tiempo un calor que engancha y entretiene.

Es el resultado de toda una vida dedicado a escuchar, observar y tocar, de vivir al fin y al cabo, es Jairo Zavala, pero sobre todo, es Depedro.

El Pasajero, un viaje hacia fuera y hacia dentro.     

“Viajar está muy bien, pero encierra un problema: nos tenemos que llevar a nosotros mismos”. Lo dice Alain de Botton un filósofo suizo bastante sesudo y un poco aburrido que no tiene la suerte de conocer a Jairo Zavala. Si lo conociera sabría que Jairo es de esas personas que se saben llevar a sí mismos y a los demás y si lo conociera incluiría el disco “El pasajero” en el catálogo de los mejores viajes que se pueden hacer por poco más de diez euros. 

“El Pasajero”  es un disco callado pero lleno de sonidos, un disco sencillo pero cargado de mundos, un disco contenido pero infinito, un disco donde no sobra nada, un disco mágico a veces, diferente a casi todo lo que escuchamos, un disco que crea su propio lenguaje sonoro y literario. Eso es sorprendente: el inconformismo, la búsqueda constante de Jairo Zavala, su universo, alcanzan aquí una unidad, una coherencia y sobre todo una profundidad, una belleza, absolutamente emocionantes y transformadoras. No eres el mismo después de sumergirte en “El pasajero”.

Dice Jairo  que su pasajero no tiene nada que ver con el de Iggy Pop. No es el conductor, no lleva las riendas, es un observador que disfruta en el viaje, que sobrevive al viaje, aprende en el viaje, se hace viaje. Ese pasajero pueden ser miles de personas con las que Jairo se cruza en su recorrido incansable por el mundo. Esas personas que persiguen su día, su esperanza, que miran, esos invisibles a los que canta en una de las canciones más perfectas del trabajo: “Déjalo ir”, un tema desnudo que invita a escuchar a los que no escuchamos. 

Esos pasajeros recorren cada día la “Panamericana”, esa vena de América que la cruza de Alaska a Tierra de Fuego,  metáfora del gran viaje humano que  ya tiene su himno, la canción que abre el disco y te hace bailar y pensar, te hace reír y te araña. Muchos de ellos  llegan o cruzan el DF, la capital de México, la gran megalópolis a la que el pasajero Depedro canta junto al extranjero Bunbury, en un ejemplo insuperable de cómo pintar una ciudad con sonidos. Y que tiene su contrapunto en “Hay algo ahí”, que recuerda que el mundo no está tan mal, que hay mucho bueno en cada uno de los hacen el mundo.

Hay también una mirada a los primeros pasajeros, a África. De ese continente nace la energía que desencadena este disco, más de tres años después de “Un hombre bueno”. Y esa energía se recoge en “Gigantes” que recuerda que da igual de donde vengas porque lo que importa es donde vas y en una canción tan demoledora como “Antes de que anochezca” que funde música africana con norteamericana y en la que Jairo toca la guitarra como si fuera una kora. Un tema que crece y te agarra por dentro, que te eleva y te arrastra y que emocionó al gran John Convertino cuando lo grabó.

La grabación fue quizá el viaje más incierto de “El Pasajero”. Jairo y los Caléxico en el estudio de Tucson, quince días de un gélido diciembre, grabando en analógico, sin posibilidad de rectificar, de retocar, lanzándose en busca de la emoción, del instante, de la honestidad. Incluyendo además deliciosos vientos y un cuarteto de cuerdas, con arreglos de Tom Hagerman de Devotchka e interpretado por  músicos de la filarmónica de la ciudad, alentados al grito de “aptretad, apretad, que esto es rock”. Y vaya si aprietan, suavemente, casi hipnóticamente,  en “La casa de sal”, un viaje al territorio de la infancia. Y aprietan, pero la garganta, en “Ser valiente”, otra de las joyas de este disco, una declaración de vida.: hay que ser muy valiente para mantener lo que más se quiere.

Y en esta mezcla de colores está la luminosidad y el divertimento de “Solo el sonido”, la muy sorprendente y cincuentera “Acuérdate”, con la voz de Gaby Moreno tan sugerente como en el resto del disco, y la íntima, casi minimalista, “Miedo”, una petición muy especial que se queda en el regusto de la escucha.

Dice Jairo que como pasajero viaja cada vez con menos cosas pero más importantes, igual que le ocurre al disco, e intenta aprender cada vez más. Como pasajero está convencido de que si emprendes el viaje no puedes echarte atrás, tienes que ir hacia delante, de lo contrario, quédate quieto. Y afortunadamente,  Depedro no sabe estarse quieto.

 

 

Reseñas

No hay comentarios de clientes por ahora.

Escribe tu opinión

DEPEDRO-24 AGOSTO 2017

DEPEDRO-24 AGOSTO 2017

24 AGOSTO

DEPEDRO

Hay posiblidad de comprar un bono con los conciertos de los días 18,23 y 24 de agosto de 2017

Escribe tu opinión